Enfermedad renal crónica

Categoría: Información
Fecha de publicación: Sep 8, 2021

Una de las principales causas de morbilidad en gatos y perros de edad avanzada.

Insuficiencia renal en las mascotas: cuando sus riñones empiezan a fallar

La Enfermedad Renal Crónica (ERC) es la enfermedad renal más común en carnívoros domésticos (perros y gatos). La enfermedad renal viene definida por la presencia de anomalías funcionales o estructurales en uno o ambos riñones.

Esta enfermedad crónica se caracteriza por lesiones estructurales irreversibles que causan una reducción de la función renal.

Signos clínicos de la ERC

  • Pérdida de peso
  • Reducción del apetito
  • Deshidratación
  • Hipertensión arterial
  • Vómitos / Estreñimiento
  • Anemia /Letargia / Depresión
  • Úlceras orales
  • Halitosis (aliento urémico)
  • Polidipsia / poliuria

En la ERC, el riñón pierde funcionalidad de manera progresiva, siendo el daño irreversible. La ERC no se puede curar salvo mediante trasplante. Sin embargo, la progresión de los signos clínicos puede retrasarse y controlarse con un cuidado tratamiento, lo que supone una mejor calidad y una mayor esperanza de vida.

Una enfermedad más común de lo que nos pensamos

Se sabe que la enfermedad renal crónica afecta a más del 30% de los gatos de 10 años en adelante, con una media de edad en el momento del diagnóstico de aproximadamente 13 años.

Se calcula que su prevalencia es de hasta un 6% en perros y de hasta un 20% en gatos respecto de la población general, sin tener en cuenta la edad.

Los chequeos regulares de la función renal son importantes para detectar posibles signos iniciales de enfermedad renal crónica:

Los gatos y los perros suelen llegar al veterinario en etapas tardías de progresión de la enfermedad renal crónica. De hecho, una vez que los signos clínicos son visibles, la función renal ya se encuentra irreparablemente alterada. Cuanto antes se diagnostique a su mascota y reciba un tratamiento adecuado, mayor será su esperanza de vida.

El chequeo renal puede hacerse con una muestra de sangre y un análisis de orina.



Fuente: Virvac España